Raquel Alonso

27 de julio de 2025

Guía Paso a Paso para la Asignación de Divisas: Claves para Invertir con Éxito

Asignación de divisas: aprende cómo diversificar tu cartera y proteger tu inversión con esta guía detallada basada en UBS.

Introducción: Comprender la asignación de divisas

La asignación de divisas se ha convertido en una estrategia fundamental para los inversores que buscan diversificar su cartera, mitigar riesgos y maximizar el rendimiento en un entorno financiero cada vez más globalizado. Según un reciente informe de UBS, uno de los mayores bancos de inversión del mundo, contar con una estrategia clara y bien estructurada en la asignación de divisas puede marcar una gran diferencia en los resultados financieros a largo plazo.

Esta guía paso a paso publicada por UBS proporciona un enfoque estructurado para gestionar la exposición a diferentes monedas. Desde identificar objetivos de inversión hasta decidir qué porcentaje asignar a cada divisa, el informe destaca la importancia de tener una visión global del mercado y una sólida planificación financiera. La asignación de divisas ya no es exclusiva de grandes corporaciones o inversores institucionales; también es una herramienta poderosa para particulares, autónomos y pequeñas empresas.

En este artículo, no solo profundizaremos en los puntos clave del informe de UBS, sino que también explicaremos cómo puedes aplicar estos principios con la ayuda de un asesor financiero profesional. Si estás buscando mejorar tu estrategia de inversión o explorar nuevas formas de proteger tu patrimonio frente a la volatilidad del mercado, esta guía sobre asignación de divisas es para ti.

¿Qué es la asignación de divisas?

Definición y propósito

La asignación de divisas es el proceso mediante el cual un inversor decide en qué monedas tener expuesta su cartera de inversión. El propósito principal es diversificar el riesgo geográfico y monetario, aprovechando oportunidades de crecimiento en distintas regiones del mundo. Este enfoque puede ayudar a reducir la dependencia de una sola economía o divisa, como el euro o el dólar estadounidense.

Por ejemplo, si una cartera está compuesta únicamente por activos en euros, cualquier depreciación de esta moneda afectará negativamente su valor global. Al diversificar con otras divisas, como el dólar canadiense, el franco suizo o el yen japonés, el inversor puede equilibrar esos movimientos.

La asignación de divisas también se utiliza como cobertura ante eventos geopolíticos o económicos que afecten a determinadas economías. Con una adecuada planificación, se puede transformar la volatilidad de los mercados en una ventaja estratégica.

Tipos de asignación de divisas

Existen dos enfoques principales en la asignación de divisas: la asignación activa y la asignación pasiva. La primera implica tomar decisiones basadas en análisis económico y previsiones de mercado, mientras que la segunda busca replicar un índice o mantener un equilibrio predeterminado sin realizar ajustes frecuentes.

La asignación activa es útil para inversores con mayor tolerancia al riesgo y conocimientos financieros más avanzados, ya que permite aprovechar oportunidades a corto plazo. La pasiva, en cambio, es recomendable para quienes buscan estabilidad y una gestión más sencilla.

Ambas opciones pueden combinarse en una cartera mixta, adaptada al perfil del inversor. En Raquel Alonso ofrecemos asesoramiento personalizado para ayudarte a elegir el enfoque que mejor se adapte a tus necesidades.

Importancia en la planificación financiera

Incluir una estrategia de asignación de divisas en tu planificación financiera puede marcar una diferencia sustancial. No se trata solo de invertir en activos extranjeros, sino de entender cómo las fluctuaciones monetarias afectan a tu patrimonio.

Una asignación bien estructurada permite reducir el impacto de la inflación, estabilizar ingresos en diferentes divisas y aprovechar tasas de interés más atractivas en otros países. Esto es especialmente relevante para quienes tienen ingresos o gastos en distintas monedas, como autónomos o empresarios con actividad internacional.

En definitiva, la asignación de divisas es una herramienta clave para lograr una planificación financiera sólida, diversificada y alineada con tus objetivos personales o empresariales.

Paso 1: Establecer objetivos financieros

Definir metas claras

El primer paso en cualquier estrategia de asignación de divisas es definir metas financieras claras. ¿Estás buscando crecimiento a largo plazo, ingresos pasivos o simplemente proteger tu capital frente a la inflación?

La respuesta a estas preguntas determinará el tipo de activos y divisas en los que deberías invertir. Por ejemplo, si tu objetivo es generar ingresos, podrías considerar bonos en divisas con altas tasas de interés. Si buscas crecimiento, podrías optar por acciones de mercados emergentes en monedas locales.

En Raquel Alonso trabajamos contigo para establecer metas realistas y alcanzables, ajustadas a tu perfil de riesgo y horizonte temporal.

Identificar necesidades personales o empresariales

No todas las asignaciones de divisas son iguales. Un autónomo que factura en euros pero contrata servicios en dólares tiene necesidades diferentes a una empresa con filiales internacionales.

Identificar tu situación actual, tus flujos de ingresos y gastos, y tu exposición actual a diferentes monedas es esencial para desarrollar una estrategia efectiva. También debes considerar factores como la edad, el patrimonio neto y tus responsabilidades familiares.

Este análisis personalizado forma parte de nuestros servicios de asesoramiento financiero para autónomos y finanzas para empresas.

Evaluar tolerancia al riesgo

La volatilidad del mercado de divisas puede ser elevada, por lo que es fundamental conocer tu tolerancia al riesgo antes de tomar decisiones de inversión. Algunos inversores prefieren estabilidad y optan por monedas fuertes como el franco suizo, mientras que otros buscan mayores rendimientos en divisas emergentes.

Una evaluación objetiva de tu perfil de riesgo te permitirá elegir el tipo de asignación de divisas más adecuado. Esto incluye definir los límites de pérdida aceptables, la diversificación deseada y el nivel de intervención que estás dispuesto a asumir.

En nuestras sesiones de asesoramiento, utilizamos herramientas profesionales para ayudarte a definir tu tolerancia al riesgo de manera precisa.

Paso 2: Analizar el contexto macroeconómico

Factores que afectan a las divisas

El valor de una divisa está influido por numerosos factores macroeconómicos, como la política monetaria de los bancos centrales, la inflación, las tasas de interés, el crecimiento económico y la estabilidad política.

Por ejemplo, una subida de tasas en EE. UU. suele fortalecer al dólar, mientras que una crisis política en Reino Unido puede devaluar la libra. Comprender estos factores te permite anticipar movimientos y ajustar tu estrategia de asignación de divisas en consecuencia.

Contar con el apoyo de un asesor que monitoree estos indicadores es clave para mantener una asignación eficaz y actualizada.

Evaluar economías emergentes vs. desarrolladas

Las economías emergentes ofrecen oportunidades de crecimiento, pero también conllevan riesgos como inestabilidad política, inflación o controles de capital. Las economías desarrolladas, aunque más estables, pueden ofrecer rendimientos más bajos.

Al diversificar entre ambas, puedes aprovechar lo mejor de cada mundo. Por ejemplo, combinar dólares estadounidenses con reales brasileños o rupias indias puede equilibrar tu cartera de forma estratégica.

En Raquel Alonso te ayudamos a encontrar ese equilibrio óptimo para tu situación particular.

Riesgo geopolítico y su impacto

Los eventos geopolíticos como guerras, sanciones, elecciones o cambios regulatorios pueden tener un impacto inmediato en los mercados de divisas. La invasión de Ucrania, por ejemplo, tuvo efectos significativos sobre el rublo ruso y el euro.

Una estrategia de asignación de divisas robusta contempla escenarios de crisis y establece mecanismos de protección. Esto puede incluir límites de exposición, uso de derivados o cobertura con activos refugio como el oro.

Te ayudamos a diseñar estrategias resilientes ante riesgos geopolíticos, manteniendo tu patrimonio protegido y preparado ante cambios bruscos.

Paso 3: Determinar la exposición deseada

Porcentaje de divisas en la cartera

Una vez definidos los objetivos y analizado el contexto, es momento de decidir qué porcentaje de tu cartera estará expuesto a cada divisa. Esta decisión debe basarse en tu estrategia general, tus necesidades de liquidez y tu horizonte temporal.

Por ejemplo, podrías decidir mantener un 60% en euros, un 25% en dólares y un 15% en otras monedas. Esta distribución puede ajustarse con el tiempo según las condiciones del mercado.

Usamos herramientas de modelización financiera para ayudarte a simular distintos escenarios y encontrar la combinación óptima para ti.

Monedas principales vs. secundarias

Las monedas principales (USD, EUR, JPY, GBP, CHF) ofrecen mayor liquidez y menor volatilidad. Las monedas secundarias o emergentes, aunque más volátiles, pueden ofrecer mayores rendimientos potenciales.

Una asignación equilibrada puede incluir un núcleo estable de monedas principales complementado con una exposición táctica a monedas secundarias. Esto permite capturar oportunidades sin asumir riesgos excesivos.

Te ayudamos a identificar qué monedas se alinean mejor con tus objetivos y tolerancia al riesgo.

Asignación dinámica o estática

Una asignación estática implica mantener la misma proporción de divisas a lo largo del tiempo, mientras que la dinámica permite hacer ajustes periódicos según el comportamiento del mercado.

La asignación dinámica requiere un seguimiento constante y una mayor implicación, pero puede mejorar los resultados si se ejecuta correctamente. La asignación estática, por su parte, ofrece simplicidad y menor coste operativo.

En función de tu perfil, te asesoramos para elegir el enfoque más eficiente y sostenible.

Conclusiones: El valor de un asesor en asignación de divisas

Implementar una estrategia de asignación de divisas no solo requiere conocimientos técnicos, sino también una comprensión profunda de tus objetivos personales o empresariales. Un asesor financiero puede ayudarte a construir una estrategia coherente, diversificada y alineada con tus necesidades a largo plazo.

En Raquel Alonso, ofrecemos una gama completa de servicios que incluyen planificación financiera, estrategias de inversión y finanzas para empresas. Nuestro equipo está preparado para ayudarte a gestionar el riesgo cambiario y aprovechar las oportunidades del mercado global.

Si deseas aprender más sobre cómo gestionar tu patrimonio de forma global y eficiente, te invitamos a explorar nuestras preguntas frecuentes o ponerte en contacto con nosotros.

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¿Estás listo para dar el siguiente paso en tu estrategia financiera? Con una adecuada asignación de divisas, puedes proteger tu patrimonio, optimizar tus inversiones y prepararte para un futuro más estable.

  • Evalúa tu exposición actual al riesgo cambiario.
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En Raquel Alonso, te ayudamos a implementar un plan de acción personalizado y efectivo. Contáctanos hoy y empieza a transformar tu visión financiera.